"Lo más importante es tener buenos profesores"

Educación

Para tener calidad en la educación hay que invertir en la formación de los maestros y maestras primero, asegura la experta en educación, Josefina Vijil. Foto: Archivo/Conexiones

¿Qué sentido tiene incrementar el acceso en las escuelas si los maestros no están rindiendo lo necesario por falta de recursos técnicos y salarios dignos? Josefina Vijil, investigadora y doctora en Pedagogía, analiza esta y otras problemáticas de la educación en el país

Por Mauricio Miranda | Mar 23, 2012

“Nadie da lo que no tiene. Nadie puede enseñar a leer comprensivamente si no sabe leer comprensivamente, nadie puede enseñar a pensar lógicamente si no piensa lógicamente. La formación de base es un problema serio y no se resuelve tapándose los ojos”, señalaba en un artículo publicado en la Revista Envío en septiembre pasado, la Doctora en Pedagogía Josefina Vijil. Y ahora, en entrevista con Conexiones, sostiene su punto con la misma vehemencia, el cual, según ella, es uno de los aspectos torales para erradicar la deficiente calidad de la educación pública en Nicaragua.

“Lo más importante es tener buenos profesores; necesitamos invertir  de manera sustancial en la mejora de la calidad de la formación inicial de los y las docentes”, insiste Vijil, codirectora del Centro de Investigación y Acción Educativa Sociales (CIASES), y quien reclama, que a pesar de lo difícil que resulta enfrentar las fallas del sistema en toda su magnitud, señal que las prioridades no se pueden ignorar.

Un empleo no basta

El profesor José Antonio Solórzano, licenciado en Matemáticas, tiene que impartir clases en dos colegios, para sobrevivir.

 “El aumento que nos dieron ahorita, de un nueve por ciento más o menos, no te soluciona nada”, comenta mientras muestra su colilla de pago del Ministerio de Educación. Incluido el aumento, su salario se incrementó a 4 mil 857 córdobas.

“Yo tengo dos trabajos. Aquí (en el Instituto Nacional Tecnológico) complemento, porque además nos dan comida, transporte. Mi salario en este centro es de 7 mil 663 córdobas, o sea, que ya reúno algo”, admite Solórzano, quien asegura que, aún con este complemento --al cual solamente puede optar un muy reducido número de maestros--, los gastos en casa lo colocan entre la espada y la pared cada mes. “En el Mercado Oriental se está incrementando cada vez más el arroz y otros productos básicos”, señala.

No ajusta ni con “bono solidario”

La “profesora Karla”, una docente de cuarto grado de primaria y que sólo accedió a brindarnos entrevistas si omitíamos su nombre por miedo a represalias por parte de la dirección del colegio donde labora, reconoció que su salario “no es gran cosa, pero en ningún gobierno se había visto cómo hemos ido aumentando y aumentando”.

Su ingreso mensual es de 5 mil 300 córdobas al mes, más 750 córdobas del “bono solidario” que reparte el gobierno cada mes a los trabajadores del Estado con más bajos salarios.

En contraste, en enero pasado, el costo de la canasta básica alcanzaba los 10 mil 120 córdobas, un costo considerablemente muy por encima de su salario.   

La doctora Josefina Vijil explica el impacto de este y otros fenómenos que afectan el proceso pedagógico dirigido a los niños y niñas que ingresan a la escuela pública.

CONEXIONES: En estos momentos ¿Cuál es la situación sobre las condiciones de los maestros?

DRA. JOSEFINA VIJIL: Tenemos años de que el salario de los docentes es menor que el resto de los salarios nacionales, pero en este momento se nos está diciendo que su salario es menor que el de los trabajadores de la construcción. Eso es muy grave. 

Además, es una situación muy deficitaria, tanto en las escuelas normales como en las universidades. El empirismo puede haberse ido superando, pero el hecho que vos tengas un título no garantiza que vos tenés una formación de calidad. Necesitamos que los docentes sean expertos en aquello que van a enseñar.

 

¿Persisten los problemas en la infraestructura escolar?

Un estudio que hizo el IEEPP (Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas) el año pasado, nos decía que el cuarenta por ciento de las escuelas en Nicaragua no tiene el servicio de agua potable. Imaginate a un niño que va a aprender y no puede tomar agua de la llave. Y sabemos de muchísimas escuelas donde no hay servicio sanitario.

Ahora, para aprender no podés basarte únicamente en la palabra del docente. Necesitás recursos, juegos, libros de cuentos, de texto, cosas con las que los muchachitos puedan aprender Matemáticas, Ciencias Naturales, Sociales.

¿Cómo valora el nivel de la educación en los primeros años del niño?

Necesitamos incrementar la oferta preescolar. Sabemos que los primeros años de vida son clave para la formación del cerebro. A diferencia de lo que se creía antes, no nacemos inteligentes, sino que nos hacemos inteligentes, en la medida en que recibimos más estímulos.  

Las etapas de cero a tres y de cero a seis años son claves en la formación de las conexiones neuronales, que son las que van a facilitar el aprendizaje. Está muy documentado que los niños que asisten a preescolar les va mejor en la escuela, que los que no.

La Ley General de Educación de Nicaragua establece como obligatorio el preescolar, pero la tasa de escolaridad de este nivel no pasa del 60 por ciento. En el Caribe, cuatro por ciento nada más tiene acceso al preescolar.  Los niños están comenzando muy tarde el primer grado.

¿Por qué ocurre este fenómeno?

Los costos indirectos que tiene que pagar la familia son altos: transporte, uniforme… Y luego el costo de oportunidades: familias pobres que necesitan del trabajo de sus hijos. Hay que erradicar el trabajo infantil, que es uno de los principales expulsores de los niños de las escuelas.  

Un niño que trabaja es un niño que está cansado, que no tiene condiciones para ir a la escuela, un niño que se socializa en un mundo de adultos.

¿Cuál tiene que ser la prioridad en la enseñanza primaria?

Necesitamos priorizar los aprendizajes de la lectura comprensiva, de la expresión oral y escrita y del pensamiento lógico y matemático. Tenemos un currículum muy disperso en Nicaragua.  

¿Qué nos dicen los diagnósticos respecto a lo que leen y lo que aprenden?

Que tenemos unas serias deficiencias en el aprendizaje de la lectura en los primeros grados, lo que provoca que no desarrollen la herramienta fundamental para seguir aprendiendo en todos los ámbitos de la vida.  

Las investigaciones dicen que muchos de los problemas que tienen los niños en Matemáticas, en realidad son de lectura, porque no leen bien la instrucción que se les dio. Necesitamos mejorar la fluidez lectora y leer más rápido y con mayor precisión.  

Necesitamos que el sistema educativo enseñe a pensar lógicamente a los niños. No estamos fortaleciendo suficientemente lo fundamental.

¿Cómo valora los contenidos?

La materia de Ciencias Sociales es una locura: los docentes nunca logran siquiera terminar el programa, y van en una angustia de carreta embajada.

Cuando se dio la reforma curricular hicimos un aporte de muchas páginas sobre lo que debería ser el currículum en Historia y Ciencias Sociales en Primaria. Eso fue en 2006-2007. Decíamos que no se debía de enseñar nada de lo que se estaba enseñando, sino un método del historiador, con el que uno comienza por hacerse preguntas, buscar información, leer documentos, por posicionarte frente a esos documentos, y que construida la noción del tiempo, podías estudiar la Batalla de San Jacinto, la Independencia, todo.

Vos te encontrás ahora en la universidad --y es la queja de todos los que damos clases en la universidad--, que mandás a los chavalos a investigar y no tienen ni la más remota idea de cómo hacerlo, y copian y pegan. Puede ser pereza, pero también es porque nunca les hemos enseñado cómo hacerlo.

¿Cuáles son las consecuencias?

Cuando yo no he construido suficientemente esas bases en la educación primaria, en la educación secundaria, todo ese déficit lo llevo a la universidad, entonces es una frustración para los chavalos, para la familia, para el sistema educativo y para el país que está invirtiendo mucho dinero sin tener los resultados que debería. El tema no es de contenido, sino de desarrollo y competencia de habilidades: qué educación necesita Nicaragua.  

¿Por qué este estancamiento eterno?

Porque no hay una política de Estado. La Ley General de Educación dice que en Nicaragua son obligatorios seis grados de primaria y tercer nivel de preescolar; estamos hablando de siete años de escolaridad. Es la única legislación de América Latina que tiene sólo siete años de escolaridad. Las demás tienen 12-15 años de escolaridad.  

Este es el país donde siempre estamos conociendo el agua caliente. No podemos seguir así.

 

Inteligencia emocional ignorada

Un aspecto que prácticamente está pasando desapercibido en las aulas del país y que es determinante en la calidad del aprendizaje, es la Inteligencia Emocional, que toma en cuenta el entorno y los factores sicosociales en los que el alumno se desenvuelve y adquiere sus conocimientos.

“Es efectivamente uno de los temas que hay que trabajar mucho más, al igual que el tema de la autoestima, la violencia en las escuelas”, señala.  

“Los alumnos tienen que tener una gran autoestima, porque es la que te permite tener la valentía de enfrentar nuevos desafíos;  y muchísimas veces, lo que la educación hace es bajarles la autoestima: Sos un burro, un indisciplinado…”, lamenta la experta.  

blog comments powered by Disqus

Licencia: Creative Commons

Reconocimiento (BY) Conexiones UCA

Rotonda Rubén Darío 150 mts. al Oeste.

Managua, Nicaragua

Apartado 69

PBX: (505) 22783923 Ext. 1292

Info: info@conexiones.com.ni