El arte de contar historias deportivas

28 de julio de 1991 en el estadio de Los Dodgers, en Los Ángeles, frente a un público de 27 mil personas. Denis Martínez, lanza su noveno inning. Nadie ha podido embazarse.

El pitcher suelta una curva y  el bateador zurdo Chris Gwyn responde con un batazo hacia el jardín central. Martínez, como en cámara lenta, voltea la mirada hacia Grissom su compañero que sigue la pelota cerca de la barda y en segundos observa cómo la captura en su guante izquierdo. El juego terminó, el nicaragüense alzó la mirada al cielo y dio gracias al creador.

Ese escenario fue narrado desde Nicaragua por Tito Rondón, el cronista que detallaba paso a paso el juego perfecto de Denis Martínez, y a quien en palabras de Edgard Tijerino casi le dio un infarto cuando anunció el lanzamiento 96 y último del nicaragüense, el primer latino que logró esa hazaña y el número 15 de la historia del béisbol de grandes ligas en conseguir esa proeza.

Tijerino también cuenta que cientos de nicaragüenses estaban pegados a sus radiorreceptores escuchando la voz de Rondón, quien logró transmitir la adrenalina a sus oyentes con sus singulares detalles y comentarios que emanaban emoción que contagiaba a cada radioyente.

Esa evidencia deja claro que detrás de cada narración de lo que ocurre en un juego de béisbol de liga profesional existen hombres y mujeres que ejercen el oficio de cronistas deportivos. Su trabajo es describir los detalles de un suceso deportivo, desmenuzar las estadísticas y narrarlas de forma coloquial, vincular la historia del deporte con el juego, contar la historia del deportista, sus logros y fracasos.

El cronista deportivo tiene la faena de acercar a su audiencia con los hechos y si es posible hacerle sentir la adrenalina que inunda el ambiente en el último inning cuando pitcher y bateador están en la cuenta máxima de tres bolas y dos strike, dos out, en un juego empatado a tres carreras en una final.

En Nicaragua en donde la falta de una escuela que forme periodistas especializados en deportes se convierten un limitante para promover el desarrollo de las habilidades y conocimientos de los cronistas, éstos se ven obligados a convertirse en autodidactas, aún desde el mismo empirismo, como sucedió con Edgar Tijerino Mantilla, quien no tuvo que pasar por una aula universitaria para lograr su hazaña de ser considerado el mejor cronista deportista de todos los tiempos.

En ese escenario, los nuevos periodistas deportivos enfrentan otro reto en el oficio: sobresalir ante muchos que buscan la fama de su nombre. Sin embargo, sólo los que logran afinar sus habilidades, así como el músico consigue afinar su oído, lograrán llegar a la cima, en medio de dificultades. Pero el reto no sólo es para los jóvenes cronistas, sino también para los dueños de los medios de comunicación, quienes deben invertir en la formación sus profesionales.

Una de las claves del éxito de un cronista es la pasión por el deporte, dice Tijerino Mantilla, quien también se ha distinguido como escritor deportivo. Y aquí habría que agregarle el valor del conocimiento de la historia del deporte, como lo expone el historiador nicaragüense, Julio Miranda Aguilar: “el que desconoce su historia está condenado a la ignorancia”.

Los primeros cronistas

El historiador nicaragüense, Bayardo Cuadra, afirma que en 1920 aparece el primer cronista deportivo registrado, José Dolores “El Lolo” Estrada, quien ejercía el oficio de periodista. Era un contador de historias que se publicaban en el diario La Noticia, bajo el seudónimo de “Arsenio Lupín”, un reconocido ladrón en las novelas de Sherlock Holmes, escritas por Maurice Leblanc.

Cuadra asevera que la mayor influencia de los periodistas deportivos era la literatura. Basta con recordar que en esos tiempos no había escuelas donde se enseñara el periodismo como una profesión. Además, eran intelectuales que debían dominar por lo menos el inglés, para comprender crónicas escritas en ese idioma.

Entre estos primeros artistas de la pluma aparece el famoso escritor Manolo Cuadra Vega, quien escribía crónicas deportivas con alta influencia literaria. Según Edgar Tijerino, Manolo Cuadra ha sido el mejor escritor deportivo, debido a la estética y profundidad con que abordaba los eventos deportivos.

El boom de los años 30

El escritor e historiados nicaragüense, Jorge Eduardo Arellano, reseña en su libro “El Beisbol en Nicaragua” que a finales de 1920 aparecen los primeros grandes referentes de la crónica deportiva, cuyos nombres deben ser infaltables cuando se abordan los inicios de la crónica de este tipo: Leonardo Lacayo Ocampo alías el “Don”, Celio Humberto Barreto “Big Boy”, Ernesto Bunge “Mr. Hit” y Carlos “Chale” Pereira Ocampo.

El Don empieza a escribir crónicas deportivas con mayores implementos técnicos en la materia deportiva, sus escritos eran publicados en el diario La Prensa. Se inició en ese oficio cuando vivía en Estados Unidos, y gracias a que aprendió el idioma inglés, pudo traducir escritos que eran enviados sobre diferentes eventos deportivos.

Julio Miranda, historiador de béisbol, refiere que el Don introdujo en Nicaragua los “Box Score” (tablas en las que se documentan todas las acciones de un partido de béisbol). Coincide con Tijerino en que Don fue uno de los pioneros del periodismo deportivo en Nicaragua, a través de sus escritos deportivos en el diario La Prensa, periódico para el cual escribió casi 20 años.

Según Arellano, en la década de los 30 se empiezan a desarrollar eventos de gran envergadura, debido a la aparición  de boxeadores locales en los años 20, tales como Napoleón “Chaparrón” Delgado o Félix “Kid Thomas. Luego se amplían los temas de atención para los cronistas con la visita a Nicaragua de equipos de béisbol extranjeros como El General Trujillo, de República Dominicana en 1932, Cueto Cubs, de Cuba en 1933, y El Almendares, también de la liga de béisbol profesional de Cuba en 1934.

Esta expansión de los temas deportivos obliga a los periodistas de este campo a ampliar sus conocimientos en deporte nacional y extranjero, debían mejorar sus habilidades en cuanto a las técnicas de redacción y así lograr crónicas más integrales que involucren desde el contexto, la historia y las estadísticas.

El narrador y el cronista deportivo

En 1931, año en el que ocurrió el primer terremoto que devastó Managua, empiezan las primeras transmisiones radiales de partidos de béisbol que tenían lugar en el estadio “El field: el Retiro”, en Managua.

Según Chale Pereira Ocampo, el primero en hacer una narración de este tipo fue Luis Castrillo de Mendoza, sin embargo Celio Humberto Barreto afirmó en público en 1961 que él fue quien realizó por primera vez una narración radial en el año 1934.

La narración deportiva es una extensión del periodismo especializado, aunque muchos narradores no eran periodistas tenían la labor de transmitir eventos deportivos, como eventos boxísticos, partidos de fútbol y de béisbol, sin embargo este último fue el que los periodistas deportivos lograron desarrollar más.

Según Julio Miranda es necesario separar a cronistas deportivos de los narradores. Los primeros escriben en detalle los hechos deportivos, mientras los narradores tienen un timbre de voz grave y no necesariamente eran periodistas porque sólo cumplían con relatar a través de la radio un juego de béisbol o una pelea de boxeo.

En la década de 1940 los periodistas empiezan a especializarse en diferentes ramas como béisbol,  fútbol, boxeo. Los cronistas deportivos comienzan a dedicarse únicamente a los deportes y se independizan de las otras secciones en sus respectivos medios.

El auge de la narración deportiva

Inspirados por la pasión del deporte, en la narración deportiva aparecen nombres como el de Evelio Areas Mendoza, José “El Fat” García, Enrique “El Papi” Bolaños. En esa época aparecen dos grandes de la narración: Armando Proveedor y Sucre Frech.  Ambos, con su voz ronca y por ser personalidad empática han quedado inmortalizados a través de la historia, para aquellos que por medio de un radio receptor permanecían al tanto de sus transmisiones. 

Con la construcción del estadio nacional en 1948, empiezan los grandes eventos deportivos como el primer mundial de béisbol realizado en Nicaragua. El estadio no sólo era la casa de la selección nacional sino el escenario donde estos hombres capturaban la atención de miles, con sus voces graves, frases y la forma con la que describían cada jugada.

Entre los nombres que se deben destacar están: René “el chelito Cárdenas”, Francisco “el chato” Rodríguez y Guillermo Segundo “el Kaiser” Uriarte, quienes eran comentaristas deportivos, ellos complementaban la labor de los narradores, además son personajes que se deben mencionar debido a sus logros, por ejemplo las transmisiones desde Estados Unidos que hacía el chelito Cárdenas, o los aportes estadísticos del Kaiser.

También es válido resaltar la aparición de extranjeros que entraron al mundo del periodismo deportivo, tales como Ponciano Lombillo alías “el bachiller”, de origen cubano, quien llegó a Nicaragua como pelotero y luego se convirtió en comentarista. Carlos Reyes, narrador deportivo, cuenta que Carlos García, dirigente deportivo bromeaba y decía que era el único cubano que no hablaba bien ni inglés ni español.

El otro referente extranjero es Rafael “El Dinámico” Rubí, también de Cuba, quien se convirtió en el narrador extranjero más famoso, no sólo por sus narraciones peculiares debido al acento cubano, sino por sus conocimientos de béisbol adquiridos en su país.

Según Emir Alfaro, cronista deportivo, en Cuba se forman periodistas deportivos de gran calidad por el hecho de ser un país con alto rendimiento en los deportes, lo que significa que se deben tener periodistas y narradores deportivos de gran desarrollo. “El Dinámico” fue contratado para narrar béisbol en 1956 con el nacimiento de la liga profesional de béisbol.

Con el auge de los eventos deportivos y la evolución de los medios de comunicación en aquellos tiempos entre 1940 y 1960, se exportan a los primeros narradores de radio. El Fat García y el Chelito Cárdenas son los primeros en viajar a Estados Unidos para ser locutores de las grandes ligas del béisbol, eso se debió a que en su desarrollo en la narración deportiva, fueron escuchados por empresarios extranjeros y luego contratados por organizaciones como los Dodgers de Los Ángeles.

En 1950 la radio era el principal medio de comunicación en el país. Llegaba hasta comunidades alejadas, en los receptores de radio sonaba una voz imponente, proveniente de un locutor nato, Armando Proveedor, quien hacía radionovelas, condujo programas de radio, pero se destacó en su pasión, la narración de la pelota profesional en Nicaragua.

Proveedor se destacó por su narración enérgica y por su descripción detallada de los partidos de béisbol y peleas de boxeo. Además, realizó narraciones del béisbol aficionado y viajó a cubrir varios eventos en los que participó la selección nacional de Nicaragua.

Compartió micrófono con el gran Dinámico Rubí, narrador cubano radicado en Nicaragua, Evelio Áreas Mendoza uno de los primeros narradores de peso en el país y con el mítico Sucre Frech, considerado por los mismos cronistas deportivos nicaragüenses como el mejor narrador de béisbol de todos los tiempos. Con Sucre conformó la soñada pareja de la locución deportiva en Nicaragua. Proveedor se va del país a finales de los años 70 y muere en Estados Unidos.

Otro narrador de gran relevancia fue Julio “El Porteño” Jarquín Ortel, quien se desarrolla en la década los años 70. Empieza su recorrido a través de los micrófonos en 1972 para la cabina de Unión Radio. Su principal influencia en la narración deportiva fue el Dinámico Rubí. “El Porteño” se convierte en el primer nicaragüense en transmitir una serie mundial de béisbol de grandes ligas directamente para Nicaragua y Centroamérica en el año de 1976.

“El Porteño” muere en el año 2001,  pero antes fue reconocido por la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua (ACDN) como el mejor narrador de los años 1996, 1999 y 2001, debido a su calidad descriptiva y constancia en los eventos cumbres.

Sucre: el más grande de todos los tiempos

De origen árabe, pero nacido en Masaya. Es considerado el narrador deportivo nicaragüense más grande de todos los tiempos. Junto a Sidar Cisneros, actor radial y al Chelito Cárdenas, empiezan la nueva ola de la narración deportiva en el país.

Cerca de 1948 Sucre se inserta en el mundo de la narración del béisbol, poco a poco se fue posicionando como un referente de vital importancia para el oficio. Aquellas frases de “la pelotita, la pelotita” o la que más tarde se volvió famosa con el tri campeón de boxeo, Alexis Argüello (qepd) “muchacho loco me vas a matar”.

Según gente de la época y contemporáneos que han escuchado sus transmisiones, en su narración tenía la capacidad de acelerarle el corazón  a cualquiera, de imaginarse la jugada o el movimiento con una precisión de película. Su narración estaba marcada con un estilo creativo, guiada por su voz precisa y gruesa.

Otra frase como “te fuiste Marcelino”, refiriéndose a los bateadores ponchados en un juego de béisbol, se volvió común entre los narradores de la época. Sin duda Sucre ha perdurado a través de los tiempos y aún no ha nacido uno como él, según dice Edgar Tijerino, amigo y admirador del famoso narrador.

En 1990 Sucre se convierte en ministro de Deportes y muere el 28 de enero de 1991. Murió su cuerpo, eso terrenal que guardaba una voz con inspiración de otra dimensión, sus ideas, sus frases y su labor, serán recordadas para la posteridad, como una proeza.

Momentos memorables en el deporte

Los grandes momentos del deporte van de la mano con el desarrollo de los más importantes cronistas y narradores deportivos. Cerca de los años 60 se desarrollaba la era dorada del fútbol nicaragüense, cuando en 1966 se le ganó al temible equipo Estudiantes de la Plata, de Argentina, que se encontraba de gira por América y pasó por Nicaragua, se llevaron la sorpresa al ser derrotados por una selección liderada por el doctor Juan Bautista Arríen, sacerdote jesuita y jugador de fútbol.

Además de la aparición de Eduardo “El Ratón” Mojica, considerado un verdadero campeón mundial de boxeo sin corona, estuvo número uno en el ranking de boxeadores sin haber ganado el título del mundo, antes de Alexis, él era el gran referente el boxeo nicaragüense.

En 1970 el béisbol estaba atravesando un gran momento, se formaba una selección con jugadores sólidos. En boxeo se estaba destacando un joven boxeador de un barrio de Managua, un tal Alexis Argüello, a quien conocían como “el flaco explosivo”.

También destaca Denis Martínez, un lanzador prometedor originario de Granada, que ya asomaba su brazo derecho por los montículos. En ese entonces era un prospecto para jugar en las ligas mayores del béisbol en Estado Unidos. En efecto, fue el primer nicaragüense que logró la hazaña de incorporarse en grandes ligas.

En la crónica deportiva se encontraba el doctor Danilo Aguirre Solís, quien escribía para el diario La Prensa. Aguirre se destacó con crónicas a profundidad sobre varios temas deportivos. Más tarde se convirtió en el director de El Nuevo Diario.

Otros escritores eran Gustavo Argüello Gutiérrez, Róger Palacios, Marcio Vargas, Oscar Cuadra Uriarte, Ramón Romero, Francisco Pinel hijo, entre otros quienes escribían en el diario La Prensa y Novedades. Se destacan por ser los principales protagonistas de la crónica deportiva escrita en la década de 1970, ellos redactaban en los diarios más famosos de en ese momento La Prensa y Novedades.

En la radio estaba incursionando José “Pepe Ruiz”. Era actor del cuadro dramático de Radio Mundial, famosa por sus radionovelas. Se destacó por la narración de béisbol, una vez iniciado en los medios de comunicación se dio a conocer por su capacidad de manejo de programas radiales, y con presencia en eventos fuera del país en los que participó Nicaragua.

En 1972 se realizó el campeonato mundial de béisbol aficionado en Nicaragua. El 23 de diciembre de ese mismo año se dio el segundo terremoto que desmanteló a la ciudad de Managua. La selección pinolera quedó en tercer lugar, sin embargo se grabó en la historia, la hazaña de haberle ganado a Cuba, con una narración impactante de Sucre Frech en los últimos 3 outs del juego.

La expansión de los eventos deportivos era evidente, el 23 de noviembre1974 mientras Alexis Argüello disputaba su segunda oportunidad por el título del mundo de boxeo, la selección de béisbol Nicaragua disputaba la corona mundial contra Estados Unidos, pero Gersan Jarquín cometió un error al caérsele la pelota del guante cuando cubría los jardines, lo que permitió que la tropa norteamericana anotara la carrera de la victoria.

El antes y  el después

En ese contexto, cerca del  año de 1970 aparece Edgar Tijerino Mantilla, un joven de 26 años, quien pronto asombraría el mundo de la crónica deportiva hasta convertirse en el cronista de mayor incidencia en Nicaragua y de renombre en Centroamérica y el Caribe, según escribió el periodista Carlos Fernando Chamorro en el libro “¡Bravo Denis!”. Este escritor deportivo marca un antes y un después en este género.

“De prosa nerviosa y ágil”, así describe el escritor Sergio Ramírez Mercado a Tijerino Mantilla en la contraportada del libro “¡Bravo Denis!”, escrito por Edgar Tijerino y publicado en el año 2011.

Tijerino empieza en la crónica deportiva en el diario La prensa, ahí redacta en 1974 uno de los textos que han pasado a la posteridad “Los Mariachis Callaron”, crónica que narra el triunfo de Alexis Argüello sobre el mexicano Rubén Olivares, lo que significó el primer nicaragüense en ganar un título del mundo.

Las crónicas de Tijerino cruzan la línea imaginaria que existe entre el periodismo y la literatura, mezcla lo que lee con la información sobre cada evento deportivo. Fue editor deportivo del diario Barricada, director del estatal Instituto de Deportes en los años 80. En 2012 maneja el programa Doble Play y es editor de la sección Deportes de El Nuevo Diario.

Edgar Tijerino dice que ha aprendido mucho de la prosa de Víctor Hugo y William Shakespeare, porque en sus novelas aprendió a redactar artículos periodísticos con un toque literario. En materia deportiva Tijerino asegura que aprendió de periodistas como Jim Murray, de origen estadounidense, y el cubano Eladio Secades, quienes mezclaban la información deportiva con argumentos literarios.

Los años 80

Con Tijerino como gran referente en el periodismo deportivo escrito, también aparecen nuevos exponentes en la radio, tales como “Pepe Ruiz”, Carlos Reyes Sarmiento, Enrique Armas, Martín Ruiz Borge, Richard Arce, Javier Araquistain; éste último también realizó crónica escrita.

El doctor Carlos Reyes Sarmiento nace en Siuna, pero creció en Nueva Segovia. Luego estudió la carrera de derecho en la UNAN - Managua. Incursiona en la radio cerca de los años 70 y se ha destacado como un hombre que ha incidido en la crónica deportiva y en el deporte nicaragüense. Afirma que fue parte de un “staff de lujo” en la narración deportiva junto a Enrique Armas y Pepe Ruiz, quienes por su trayectoria eran reconocidos entre los seguidores del deporte nicaragüense.

Además fue director de la ACDN por más de 15 años. En 2012 es comisionado del campeonato de béisbol “Germán Pomares Ordoñez” y narra béisbol para el canal cuatro.

Enrique Armas, actual vice alcalde de Managua y cronista deportivo desde los 17 años, incursiona en la radio en 1971, con las transmisiones de los juegos en Cali, Colombia. Se ha desarrollado en radio y televisión, siguió de cerca la carrera de Alexis Argüello y además compartió trasmisiones de peleas boxísticas con él. Junto al doctor Carlos Reyes manejaba un programa en la radio Sandino. Se destaca por haber laborado para varios medios de comunicación, dirige el programa de televisión Grandes Campeones del Boxeo.

Armas es conocido como “La Ardilla”. En una entrevista concedida al periódico El Nuevo Diario, comentó que se ganó ese apodo debido a una fotografía que le tomaron después de entrevistar al beisbolista nicaragüense David Green, ex jugador de las grandes ligas.

La mujer en crónica deportiva

En un género periodístico que ha sido gobernado a través del tiempo por hombres. Se pueden destacar algunas mujeres luchadoras que han desarrollado y de alguna forma revolucionado el quehacer del periodismo deportivo en Nicaragua.

Según datos proporcionados por la Asociación de Cronistas Deportivos de Nicaragua, hasta 2012, de 314 cronistas deportivos que ejercer el oficio 9 son mujeres.

La primera a mencionar es Auxiliadora Mercado, una de las pioneras de este género. Es conocida como “Chilo Mercado”, siguió de cerca la vida de Sucre Frech. En el mundo de la crónica deportiva conoció a su esposo, Edgar Tijerino.

Según cuenta Edgar, Chilo se retiró porque se casaron y luego se dedicó a ser madre, sin embargo ella ha sido de gran apoyo para su esposo, ella es quien edita los escritos de Tijerino y colabora en sus negocios.

Una de las exponentes que aún ejerce el oficio de cronista deportiva es Lissette Hernández, nacida en León. Inició en la crónica deportiva por la pasión al béisbol inculcada por su padre, cuando tenía 17 años. Comenzó como corresponsal del  programa Radial Doble Play en los años 80. Fue editora de la sección deportiva del quincenario El Heraldo.

Hernández actualmente es conductora del programa “Sobre la jugada” y de Radio Bethel. Afirma que no existe limitación alguna por el hecho de ser mujer y destaca que si existe la pasión se puede construir un nombre.

En esa búsqueda sobre las mujeres en la crónica deportiva podemos encontrar a Karen López. Ella fue capitana de la selección nacional de Voley Ball desde1994 hasta el 2002. Se inició en la crónica deportiva en sus años de universidad, cuando publicó su primer artículo en el diario La Prensa para el año de 1999.  Aún juega Voley Ball y actualmente labora en relaciones públicas del Instituto Nicaragüense de Deportes.

Irene Mercado se destacó por las entrevistas que realizaba en el campo de juego. Tirsa Saenz, Loany Picado, Belén Chavarría y Rosa Membreño, se mencionan ellas como destacadas debido a que han sido pocas mujeres las que han ejercido el oficio, además de la poca constancia que algunas han tenido, la mencionadas son las que mayor trascendencia han demostrado en el periodismo deportivo, según han dicho los mismos cronistas deportivo.

Tanto como Hernández y López recomiendan a todas las mujeres apasionadas por ejercer el oficio que prueben y verán que las limitaciones se las pone la persona y no el medio.  Además recomiendan tomar el ejemplo de mujeres que han triunfado en cadenas internacionales de medios deportivos como las venezolanas Carolina Padrón y Adriana Monsalve, ambas especialistas en periodismo deportivo.

Los nuevos tiempos

En 1991 nace la Asociación de Cronistas Deportivos en Nicaragua ACDN. Se trata de una agrupación que estila ser independiente, es decir, que no tiene compromisos con medios de comunicación ni con el Estado. Surgió de una propuesta formulada por Oscar Lara, cronista deportivo.

En los años 80 existía una asociación de cronistas deportivos como parte de la Unión de Periodistas de Nicaragua. El primer presidente de la asociación fue Carlos Reyes Sarmiento. Actualmente el director es el periodista deportivo Moisés Ávalos Ruiz.

En los años 90 aparecen nuevos nombres, jóvenes recién salidos de la escuela de periodismo se empiezan a dedicar al oficio, deja de ser empírico en cuanto a las técnicas periodísticas, pero el tema deportivo aún se debe aprender en el campo de trabajo, “se aprende en la calle” afirman muchos.

Entre estos nuevos cronistas aparecen Edgar Rodríguez, René Pineda, Iván Centeno, Yader Valle, Agustín Cedeño, Miguel Mendoza, Moisés Avalos, Hugo Flores.

Edgard Rodríguez se ha desarrollado en prensa escrita, es autor de libros como “Un Día Después” y “Un Día Perfecto”, ambos de béisbol. 

Las limitantes

La principal limitante que enfrenta el periodismo deportivo es que hace falta una escuela que forme periodistas especializados en deporte, o una escuela de locutores. Según Tijerino la pasión es la que los ha movido a todos, algunos se han mantenido en los medios, otros se han rendido. Él expresa que cuando comenzó en el periodismo deportivo, a sus 26 años tuvo que aprender por su cuenta, preguntando y leyendo.

En los diarios ya no existe un suplemento deportivo, sino una sección en la que los espacios son reducidos. En el campo audiovisual los programas deportivos en la televisión tienen poco espacio, algunos son solamente un segmento de los noticieros.

Los cronistas deportivos coinciden en que en Nicaragua debe mejorar el periodismo deportivo al construir una información completa, que involucre todos los elementos necesarios que debe contener una narración o crónica, lo que implica explicar desde el contexto, la historia, los detalles, los acontecimientos, los tiempos y los personajes que se involucran en un escenario deportivo.

La situación actual

En el año 2005 se realizó la primera transmisión de material audiovisual por internet, según afirma Miguel Mendoza, cronista deportivo con experiencia en radio y televisión, actualmente miembro del programa Doble Play. Él cuenta que fue en Holanda, durante la participación de Nicaragua en el mundial que se celebró en esa ciudad.

Las herramientas web se convierten un arma de doble filo, como la espada de Damocles. Para Edgard Rodríguez el Internet funciona para tener información de primera mano, cree que los periodistas jóvenes vienen mejor armados por los conocimientos multimedia, sin embargo otros cronistas creen que el uso de internet causa que se haga menos trabajo de investigación.

Mientras los periodistas deportivos de países vecinos como Costa Rica y el Salvador o de más lejos como México, le sacan provecho a las redes sociales con el famoso minuto a minutos, que consiste en contar lo que sucede en determinado evento deportivo casi en tiempo real, en Nicaragua apenas se está entrando al mundo de la comunicación digital en materia deportiva.

En algunos programas deportivos se ve el uso de plataformas como Skype, para el uso de video llamadas, un ejemplo es el programa En la Zona, conducido por los periodistas deportivos René Pineda y Agustín Cedeño.

Los cronistas deportivos tienen el reto de brindar información inmediata, competir contra los mismos usuarios de las redes sociales que ya no esperan a que las noticias sean publicadas, sino que ellos mismo las analizan y publican sus consideraciones en Twitter, Facebook o Youtube.

Sin duda este oficio que ha sido llevado a través de casi un  siglo movido por la historia, necesita seguir evolucionando para que cada día el arte de contarle la pasión del deporte al público sea de gran valor en Nicaragua.  Que se hable de una involución, sino que se note que a pesar de la falta de una escuela de periodismo deportivo los encargados de hacerlo puedan competir con sus homólogos de la región.

La historia aún no termina porque la última palabra no se ha escrito. El periodismo deportivo en este país pretende avanzar. Según Moisés Ávalos, “se está tratando de hacer un plan de estudios para implementar un diplomado de periodismo deportivo en Nicaragua”.

Un cronista, narrador, comentarista, o estadista deportivo no es aquel que reproduce lo que otros dicen y que espera que los expertos proporcionen la información. Se debe dejar aún lado los temas superficiales. Son parte de un oficio con responsabilidad, donde deben generar polémica, donde las críticas deben ser constructivas para lograr un deporte de calidad, deben crecer a la par de nuestros deportistas.

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